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Proyecto de investigación y seguimiento de las praderas de posidonia

La Escola del Mar desarrolla desde hace más de 25 años trabajos de investigación relacionados con la Posidonia oceanica , una planta submarina de gran valor ecológico en el medio marino.

Las praderas de Posidonia oceanica , llamadas por la gente de mar como «algueros», son también conocidas como bosques submarinos debido al parecido ecológico de ambos ecosistemas. Este hábitat, protegido por legislaciones y regulaciones diversas tanto a nivel europeo como español y catalán, ofrece refugio y alimentación a un gran número de organismos, algunos de ellos casi exclusivos de estos espacios. También tienen un especial papel en la dinámica del sedimento, reteniendo arena y evitando que las playas pierdan.

Los herbazales de posidonia son un ecosistema frágil y que en muchos sitios está en retroceso. Por ello, se necesitan iniciativas e instituciones que dediquen esfuerzos a su conocimiento ya la divulgación de su importancia para favorecer su conservación y estudiar medidas que puedan proteger estos hábitats de los impactos más importantes a los que se ven sometidos.

Los primeros esfuerzos de la Escola del Mar en este campo se centraron en conocer a fondo la pradera de Badalona. Desgraciadamente este herbazal desapareció el siglo pasado y ya sólo quedan los restos muertos de la planta, un descubrimiento devastador ya que el valor ecológico perdido era incalculable.

A pesar de este contratiempo, la Escola del Mar participó en el establecimiento de la Red de Vigilancia de los Herbazales de Fanerógamas Marines , un proyecto puesto en marcha por el Departamento de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Generalitat de Catalunya en 1997. Ante la imposibilidad de crear estaciones de muestreo en nuestra ciudad se decidió, conjuntamente con un grupo de centros, organizaciones e instituciones de la ciudad de Mataró, crear una zona de muestreo en la capital del Maresme. El objetivo de este proyecto iba más allá de la propia Red, puesto que quería promover una campaña de sensibilización hacia esta planta, enfocada tanto al sector del submarinismo como al de la población en general. Uno de los elementos más importantes de esta campaña era que, bajo la supervisión e instrucción de técnicos y científicos, eran submarinistas voluntarios quienes realizaban las labores de muestreo.

A pesar de que la red de vigilancia fue desmantelada, tal y como se había diseñado en un principio, en 2002, tanto desde Mataró como desde Badalona se apostó por no desperdiciar todo lo conseguido hasta entonces y continuar con el proyecto que tan buenos resultados, en cuanto a conocimiento y participación, había obtenido. La apuesta valiente de todos sus actores y el apoyo de ambos consistorios permitieron poder seguir adelante con el proyecto que a partir de entonces se llamó « Proyecto Alguer de Mataró ». Tras más de 25 años de estudio, la cantidad de información acumulada sobre esta planta y su hábitat tiene un valor incalculable. No sólo la pradera de la capital del Maresme y su gestión se han visto beneficiadas, sino que se ha aprendido mucho sobre esta fanerógama, un conocimiento que en el futuro podrá ser aplicado en otras zonas y servirá como punto de partida para poder poner en marcha un futuro proyecto de recuperación del herbazal de Badalona. Para poner en contexto el valor de este estudio basta con mencionar que la serie de datos acumulada en este proyecto es la segunda más larga de nuestro país, y una de las más largas de todo el Mediterráneo.

El Proyecto Alguer de Mataró tiene como objetivo ser un estudio de seguimiento del estado de conservación de la pradera de posidonia que hay frente a Mataró con la participación activa de voluntariado submarino. Es decir, además de ser un programa de seguimiento científico, incorpora una vertiente de participación social que es básica para el buen desarrollo del trabajo y que a su vez comporta un fenómeno de sensibilización y educación ambiental de las personas que participan en el mismo.

Este proyecto consta actualmente de 4 estaciones, o zonas de estudio, con un total de 37 puntos de muestreo. Las cuatro estaciones se han situado en puntos que se han considerado estratégicos para conocer esta planta y la evolución de su hábitat. Cada punto de muestreo se acota con barras de dos metros clavadas en el sedimento de forma que sobresalga un metro aproximadamente, y separadas unos diez metros entre ellas. Los datos sobre la evolución de la pradera se recogen cada año.

Los descriptores que se estudian para saber el estado en el que se encuentra el alguer son:

• ALTURA DE LA BARRA: Se mide la altura de barra que queda por encima del sedimento, por lo que podemos monitorizar la ganancia o pérdida de arena en la pradera.

• DISTANCIA DE LA BARRA AL LÍMITE DE LA PRADERÍA: La barra se clava por primera vez tocando el límite de la pradera. Con el tiempo este límite puede ir retrocediendo o avanzando, por lo que se mide la distancia desde la barra hasta el límite actual, dato que nos permite conocer estos movimientos y saber si estamos ganando o perdiendo pradera.

• DENSIDAD: Es la cantidad de haces/m 2 , un parámetro que nos permite conocer la salud de la planta.

• COBERTURA: Es el porcentaje de sustrato ocupado por planta viva, respecto al ocupado por arena y planta muerta. A mayor cobertura, más saludable y viable será la pradera.

• ENTIERRO: Es la distancia vertical entre la arena y la lígula, que es una marca semicircular que se encuentra cerca de la base de la hoja. Una hoja demasiado enterrada o una planta descalzada comprometen el futuro de la planta.

En este proyecto participan, además de la Escuela del Mar de Badalona, la Sociedad de Pesca y Actividades Subacuáticas de Mataró (SPAS), la concejalía responsable de medio ambiente del Ayuntamiento de Mataró, el Centro de Inmersión Blaumar de Mataró, la Sección de Ciencias del Museo de Mataró y la Cofradía de Pescadores de Mataró y cuenta con el asesoramiento científico del Departamento de Ecología de la Universidad de Barcelona. Aparte de la propia tarea científica se han realizado multitud de actividades adicionales como exposiciones, charlas, presentaciones, participaciones en congresos de otros municipios y colaboraciones con otros proyectos de otras instituciones científicas.

Después de más de 25 años recopilando datos, éste sigue siendo un proyecto bien vivo y que espera poder seguir obteniendo información año tras año sobre este hábitat tan valioso de los fondos marinos del Mediterráneo.