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Para poder disponer de electricidad para el uso doméstico en nuestro país, lo primero que debemos hacer es contratar con la compañía suministradora, mediante la póliza de abono correspondiente. Podemos elegir por una compañía de último recurso o ir al mercado libre. Para ello necesitamos la siguiente documentación:

  • Boletín firmado por un instalador autorizado y sellado por los Servicios de Industria de la Generalitat
  • Cédula de habitabilidad
  • Documento nacional de identidad (DNI)
  • Contrato de alquiler o escritura de propiedad de la vivienda

Ante todo, es conveniente que nos informemos de la potencia a contratar, que es la que realmente necesitamos, en función de los aparatos electrodomésticos que utilizaremos. Debe tenerse en cuenta que, más adelante, podremos modificar si nos interesa esta potencia contratada.

Los gastos de contratación son los siguientes:

  • Derechos de acometida o de conexión
  • Derechos de verificación
  • Fianza
  • IVA

La facturación del consumo de electricidad se determina con el contador, que puede ser comprado por el usuario o alquilado. La energía que consumimos se leerá del contador cada mes. Cuando no se ha podido acceder al contador, nos cobran mediante una lectura estimada.

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